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Capítulo 2 de 3

Los aljibes, la parte del barrio que queda bajo tus pies

Una boca de aljibe ocupa poco espacio en una fotografía. Un arco, una reja, un trozo de pared. Puedes pasar junto a ella camino de un mirador y creer que ya has visto todo lo que había que ver. Prueba a imaginar el volumen que continúa bajo el suelo.

Jesús Garrido · Guía Oficial de Turismo

  • Ciencia e ingenio
  • Vida cotidiana
Aljibe de San Nicolás. La boca visible es solo una parte del depósito.
Aljibe de San Nicolás. La boca visible es solo una parte del depósito.

Lo que guarda la colina

El aljibe guarda agua. Esa función lo convierte en un buen punto de partida para comprender cómo se habitaba una colina. Antes de abrir un grifo en casa, había que captar, conducir, almacenar y transportar el agua. En el Albaicín, las bocas que sobreviven en las calles permiten seguir algunas de esas tareas a escala humana. Infraestructura hidráulica del Albaicín

Una abertura pequeña puede dar paso a un depósito mucho mayor. Las bóvedas cubren el espacio de almacenamiento y sus formas cambian entre edificios. Para entender cada caso conviene consultar su plano: el parecido entre dos bocas no demuestra que sus depósitos sean iguales.

Una red para vivir

El del Rey permite hacerse una idea de esa escala. Es un gran depósito de época zirí, con varias naves abovedadas. La documentación municipal le atribuye una capacidad de unos trescientos metros cúbicos y señala su relación con la acequia de Aynadamar. El conjunto que lo alberga funciona como centro de interpretación del agua. Plan municipal de conservación · Carmen del Aljibe del Rey

Al pasear, piensa también en el peso. Una familia necesitaba agua para cocinar, limpiar y beber. La distancia entre la casa y el punto de abastecimiento formaba parte de su jornada. Mira el camino entre dos esquinas con esa pregunta en la cabeza. ¿Dónde descansaría alguien que lleva un cántaro? ¿Qué pendiente tendría que salvar al regresar? Son maneras de acercarnos a la vida cotidiana a partir del espacio que podemos recorrer.

Mira debajo de la calle

Abre las tres pistas de esta página y comprueba qué puede contarte cada una: la boca, la bóveda y el camino hasta la casa. El barrio empieza a ganar una dimensión que la calle oculta.

Guárdate un nombre para tu paseo. Busca su boca desde el espacio público y compara lo visible con el plano. Si quieres explorar cómo se enlazan agua, calles y vida cotidiana, consulta las experiencias de Jesús por el Albaicín. El interior de los aljibes tiene condiciones de visita propias. Experiencias