Una vuelta al claustro de San Jerónimo
Sitúate bajo una galería y mira al patio. La primera columna enmarca una parte del jardín. La siguiente vuelve a hacerlo desde otro ángulo. Una vuelta al claustro puede empezar así, observando cómo se repite una forma y cómo cambia lo que vemos a través de ella.

El patio se recorre
El monasterio fue fundado por los Reyes Católicos y conserva un conjunto de arquitectura renacentista. Tiene dos claustros, con funciones y condiciones de acceso diferentes. El primero concentra la decoración que observamos durante este capítulo.
Leer un apoyo
Elige una columna y busca tres partes. La base se encuentra con el suelo. El cuerpo sostiene la mirada hacia arriba. El capitel resuelve el encuentro con lo que descansa sobre él. Con ese recorrido puedes acercarte a una pieza arquitectónica sin empezar por memorizar una lista de estilos.
Encontrar tu referencia
Ahora mira el arco que nace sobre los apoyos. Sigue su curva y compara la abertura con la del arco contiguo. La repetición da ritmo a la galería. Ese ritmo es una de las razones por las que un patio se entiende al caminarlo, además de contemplarlo desde una esquina.
¿Qué cambia cuando avanzas por la galería?
Elige una respuesta y abre su explicación. Puedes comparar las dos.
Lo que ves encuadrado entre los arcos
Tu posición transforma la vista del jardín a través de la arquitectura.
La posición real de los arcos
La arquitectura permanece. Eres tú quien cambia el punto de vista.